Cine y música de Rulo Grabovieski en la cárcel de Candelaria

12 julio, 2019
nicofq

Candelaria. La historia de vida y la música del virtuoso acordeonista apostoleño Rulo Grabovieski fue parte de la propuesta especial que ofreció esta semana el Festival internacional de cortometrajes “Oberá en Cortos” a cerca de cuarenta internos de la Unidad Penal 17 de Candelaria, a través del programa Ciclo de Cine en las Cárceles del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).

El miércoles se proyectó una selección de cuatro cortometrajes del Certamen Internacional del Festival y ayer se exhibió el largometraje documental “El Viento Respira”, dirigido por Sergio Acosta, que registra el testimonio biográfico de Grabovieski.

“La verdad que fue muy bueno, participaron muchísimo, preguntaron, se rieron. Fue un momento mágico para los internos, muchos de ellos hacía años que no veían una pantalla. Compartimos dos tardes muy lindas con cine, y ayer, además, disfrutamos de la compañía y la música del querido Rulo”, comentó Matías Njirjak, coordinador general de Oberá en Cortos.

Destacó que “nos pone muy felices poder llevar algo de cine a gente que está de alguna manera privada de su libertad, pero no de otros derechos. Y quedaron los compromisos y las ganas de volver a organizar actividades con la gente de la Unidad Penal de Candelaria”.

En la jornada de ayer Rulo Grabovieski dialogó con los internos y cerró el encuentro con un alegre show musical, que fue agradecido con un largo y sonoro aplauso de pie.

Rulo comentó que fue la primera vez que ingresó y actuó en una cárcel de Misiones. Expresó que “la posibilidad de conocer estos otros mundos fue muy lindo, porque son personas que están en una situación diferente a la nuestra. Somos parte de una sociedad y andamos por las calles, pero hay realidades que no vemos”.

Agregó que “una cosa es pensar cómo son esas realidades y otra muy distinta es verlas de manera directa” y contó que el encuentro se desarrolló en un clima muy amigable: “La verdad que interactuamos entre todos y en un momento no encontramos diferencias entre nosotros”.

El público de la Colonia Penal de Candelaria miró atentamente la película y luego participó con entusiasmo de una conversación grupal con su protagonista.

“Yo pienso que siempre debo decir lo que siento. Y lo que siento es una gran pasión por la música. Y creo que un corazón puede ser feliz con música. Eso es lo que yo hago: sentirme bien haciendo bien a un corazón. Y eso fue lo que yo personalmente expresé en ese momento”, manifestó el artista.

Rulo aseguró ante los presentes que nunca olvida sus raíces musicales y recalcó el lugar al que pertenece en el mundo: “soy de Apóstoles, de la colonia, de la chacra, de la ciudad de las flores y la tierra de la yerba”.

El músico agradeció la invitación y celebró que desde el INCAA y Oberá en Cortos se promuevan este tipo de actividades en los penales, porque consideró que son propuestas necesarias, que además son bien recibidas por los internos.

Ciclo de cine

Acompañaron estas funciones en la Unidad Penal de Candelaria integrantes del equipo organizador de Oberá en Cortos y representantes del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, de la Procuración Penitenciaria Nacional, del Patronato de Liberados y la Dirección Nacional de Readaptación del Ministerio de Justicia de la Nación.

El responsable del programa “Cine en las cárceles” del INCAA, Camilo Moreira Biurra, consideró que es muy importante llevar el Festival a las cárceles “para seguir trabajando sobre el acceso a derecho que es uno de nuestros objetivos”. Y sostuvo que brindar a los detenidos entradas oficiales para que puedan ver películas en el contexto de un Festival que está sucediendo “afuera” es un avance significativo en materia de inclusión.

Por otra parte, informó que próximamente enviarán a la Unidad 17 una colección de varios títulos de cine argentino en DVD para que los internos puedan seguir accediendo a este tipo de propuestas culturales.

“Ciclo de cine en cárceles” tiene como objetivo integrar la exhibición cinematográfica a las actividades de las Unidades Penitenciarias del país. Con esas acciones se busca acompañar las políticas de inclusión social y ampliación de derechos, “entendiendo el acceso a la cultura como un derecho indispensable para el desarrollo humano”.